Un Triunvirato para Ferraz

Allá por el siglo I a.C. y fruto de la alianza de tres (trium-) hombres (vir), surge en la Antigua Roma una forma de gobierno ejercido por tres personas a la vez, el Triunvirato. Con César, Pompeyo y Craso se firma de manera tácita el primero y Octavio, Lépido y Marco Antonio conforman oficialmente el segundo. Envueltos entre inspiraciones y conspiraciones, el primero terminó con el asesinato de César y el segundo con el dominio absoluto de Augusto en el mundo romano. De la República al Imperio. Sea cuales fueren los motivos, lo cierto es que el afán de poder y dominio sobre el mundo terminaron con las alianzas preestablecidas, que se presuponían necesarias para consolidar el gobierno de las instituciones.

En funciones

Llevo varios meses sin escribir una línea esperando acontecimientos. Mi último post fue sobre el debate entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, eso que pudo ser y que no fue. Casi tres meses después, podría decir que nos encontramos en la misma situación. Bueno, la misma no. Me atrevería a decir que es mucho peor. Un panorama desalentador, teñido de hastío, desafección y desgaste, mucho desgaste por parte de todos.

Un PP que gana las elecciones, pero sin mayoría para gobernar; un PSOE, que obtiene los peores resultados de la historia, pero que, dadas las circunstancias, es el propuesto para conformar Gobierno; y dos ‘nuevos’ partidos que consiguen acabar con el bipartidismo y que serán quienes decidan el nuevo presidente del Gobierno. En cualquier caso, han pasado más de cien días desde las elecciones y este país sigue en funciones y sin visos de que las cosas vayan a cambiar.

Pactos de impacto

Pasados los 20 días que marca la ley electoral, este fin de semana han quedado constituidos los más de 8.000 ayuntamientos de toda España, no sin cierto asombro en la mayoría de los casos. El día 24 se produjo un cambio en el sistema político actual. Se habló de descalabro de unos, de batacazos de otros; de resurgir de aquellos y del emerger de estos otros. Y entre descalabros, batacazos, resurgir y emerger nos encontramos con un cambio de color en la panorámica nacional. Un nuevo mapa de reparto de poderes, muy distinto hasta lo que ahora teníamos y a lo que los electores han manifestado en las urnas.